miércoles, 20 de junio de 2012

DEFECTILLOS DEL CUERPO.....


Defectillos del cuerpo, na mas.


Mira que yo la vergüenza la perdí hace muchísimo, pero ver a Fernando con un chándal de felpa rosa y zapatillas fluorescentes me ha dado una vergüenza ajena que no veas...hasta he llegado a ponerme colorado...y claro uno que anda siempre de caunadas y reflexiones me ha dado por pensar…. ¿Alguna vez habéis pensado para qué sirve ponerse colorado? Claro, porque un camaleón cuando está en peligro cambia de color para esconderse, y sin embargo, nosotros cuando queremos pasar desapercibidos, va nuestro cuerpo y nos pone la cara como un tomate. Muy bien. Solo nos falta una alarma. Y como alguien ya te diga: "¡ROBERTO, te estás poniendo colorao!", entonces ya se te pone la cabeza que parece la bombilla de un puticlub.
Es que el cuerpo toma sus propias decisiones, por su cuenta. He leído que los científicos lo llaman el sistema parasimpático. ¿Parasimpático? ¡Más bien parece el sistema para-joderte! Bueno, pues el sistema parasimpático este es el culpable de que la noche antes de una entrevista de trabajo, te salga un grano en la nariz.
Ya la mañana siguiente allá que te vas, con tu grano. Y encima cuando le vas a dar la mano al tipo de Recursos Humanos tu cuerpo dice: "Robertito…, a sudar!", y en vez de la mano, lo que le das es una lengua de vaca: "pzzfffff pzzzzfffff". Tu estás jodido pero tu cuerpo se lo está pasando de puta madre, pero ahora tu cuerpo va a por mas y te pone un tic en un ojo". Oye, y de repente, tu que querías ser un ejemplo de seriedad, te conviertes en Millán de Martes y Trece! No, pero tu cuerpo no ha acabado todavía contigo, que va...no! porque cuando acaba la entrevista de trabajo, justo en el momento en que te vas a levantar, te das cuenta de que se te ha dormido una pierna. ¡Muy bien Roberto! Entre la mano, el ojo y la pierna pareces Lina Morgan. Y encima, en la puerta, la secretaria buenorra del de Recursos Humanos descojonándose te dice: "No hace falta que nos llame eh? no...Ya le llamamos nosotros... si eso."
Otra genialidad que se le ha ocurrido al cuerpo es bostezar. Tú ya puedes hacer fuerza ya, que no... Está un amigo tuyo diciéndote: "pues Rober, se le soltó el perro chochero a Fernando y en ese momento venia un tractor..." y tu: "uuuuuuuaaaaaaaaaahhhhhh (boca hipopótamo), que flipada no?! Vaya marrón el del pobre Fernando! Menos mal que el bostezo se contagia y al cabo de un rato está el: "uuuuuuuuaaaaaaahhhh pues tengo una pena por Fernando!" (Todavía no entiendo el binomio, FERNANDO-CHOCHERO).
Otra venganza del cuerpo, tartamudear…estas en el bar con los amigos y sin motivo aparente te pones a tartamudear que cuando has dicho algo tan simple como ¡camarero una cerveza! ha cambiado el turno de camareros dos veces incluida la hora feliz,,yo tartamudeaba mucho antes..A la primera novia que tuve le pedí de salir y cuando había acabado de decírselo ya se me habían adelantado medio cuartel de la legión cabra incluida.
Pero quizás lo peor es cuando la cosa se pone dura sin venir a cuento, En un tren, por ejemplo, tu vas de Madrid a Guadalajara(como tantas veces hice) y de repente, ¡zas!, a la altura de Coslada, pero ¿por qué? ¿Que has visto tú que no he visto yo? ¿Que pasa, te gusta el revisor? ¿O estás saludando a Esperanza Aguirre? Te pones el móvil en el bolsillo de adelante para paliar la cosa y es peor,,se ve una masa cilíndrica terminada en rectángulo que parece que has robado el martillo de esos de romper la ventana de seguridad del tren, si es que el cuerpo es la leche.
Y es que el cuerpo no respeta ninguna situación. Ninguna ninguna ninguna . Sales un sábado a tomar algo con los amigos, acabas de ligar con una chica que te hace guiños,,te acercas y te das cuenta que debe ser la hermana de Millán el de Martes y Trece,,no eran guiños… pero ya puesto te da igual y ¿que hace tu cuerpo para fomentar el romanticismo? Que te rujan las tripas: glug glug glog glog glug. Bien, de puta madre! ahora resulta que soy ventrílocuo y que no lo sabía. A Rockefeller llevo aquí dentro.
No, y no se queda ahí el cuerpo, no. Cuando estás en pleno Kamasutra, tú que te lo has currado(se te han caído tres cubatas por tener las manos sudorosas, te ha dado un hostión el segurata rumano de la entrada porque le has guiñado y mientras le querías explicar tartamudeando que era un tic,, le ha dado tiempo a abofetear a otros tres y comerse un bocata de calamares en su tinta ,), pues tu cuerpo dice: "No hombre no. Que se lo pase bien éste no. A ver que hago yo para fastidiarle". Y cuando estás en lo mejor de La postura de la medusa , de repente te da un calambre en el gemelo, se te sube la bola, y empiezas a dar vueltas en pelotas por toda la habitación: "AAaaay ayyyy ayyyy hostiaaaaas aysss". Con todas las BOLAS saltando que aquello parece un bingo.
Cuando ya por fin te acuestas, te duermes, y tu cuerpo dice: "Macho, si es que me lo pones a huevo! venga, ¡a roncar! y echa un poquito de babilla, eso es, un hilito. Y ahora te voy a montar una pajarraca, para que hables en sueños". Y allí estas tú, con la chica del tic, roncando, echando babilla y con una pesadilla de los Sanfermines: "que viene el toro...que viene el toro, cuidado!". Y en medio un pedo, que ya dices: mira, el chupinazo!
En fin, a lo mejor los que pasa es que estamos equivocados nosotros, claro, porque si os fijáis todo lo que hace el cuerpo por su cuenta, o está mal visto o es una guarrada. A lo mejor había que hacer un mundo, donde el sudor, los eructos o los pedos fuesen algo elegante. Claro, porque todos los cuerpos del mundo no pueden estar equivocados.

3 comentarios:

  1. Gracias vicente por arrancarte una sonrisa

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  2. Podrían ser perfectamente diálogos del club de la comedia. Tienes talento humorístico. Muy divertido¡

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