martes, 24 de abril de 2012

VICTIMAS DE LA MODA



Esta mañana desayunado ha aparecido Fernando con su mujer y no se como me han liado para que fuese con ellos a comprar un vestido para ella, para la boda de su amiga jessy,la hermana de Inmaenculada,perdón inmaculada,se conoce que esa familia a cogido el pack casarse dos de la misma familia el mismo año y descuento en el próximo bautizo,o algo asi porque no lo entiendo.
Escuchándola hablar en el bar sobre moda y ropa,me a dado que pensar o mas bien divagar.
He llegado a la conclusión viendo la forma de vestir de algunas mujeres, que ellas son víctimas de un complot urdido por mentes perversas que se reúnen en un lugar secreto y deciden lo que ellos llaman 'tendencias de moda'. ¿Quiénes son? ¿Cómo lo hacen?
Yo me imagino que llega Paco Rabanne y dice:
- 'Veo, veo que este año se va a llevar el azul petróleo'.
Y saltar a duo Victorio y Lucchino:
- Eso, eso. Y los jerséis sin mangas, pero de cuello alto, ¡y que se jodan!'.
¡Y daos por jodidas! Porque la moda no es una industria. ¡Es una secta dirigida por gays!
Y de esas criaturas que tanto os odian ¿qué podeis esperar?...
Si os hacen ir con estos pantalones que se abrochan en la rabadilla y os hacen creer que vais bien (Creo que lo hacen para que luzcais esos ridículos tangas que tanto molestan)
O con esos otros pantalones de pata larga que van limpiando las aceras. Por no decir de esas botas tan de moda mosqueteras que te tiras un rato observando donde demonios aparcaran los caballos.
¿vosotros sabeis lo que son las fashion victims? Son las mujeres que han caído en sus redes y ya no pueden escapar. Esas que cuando se acercan a un escaparate, oyen voces en su cabeza: 'El poder de la moda te obliga', 'el poder de Dior te gobierna'.
Realmente, yo me dí cuenta del poder que tiene esta secta cuando llegamos a tienda y la mujer de Fernando intento comprarse un vestido rojo. Parece fácil, ¿verdad? Un vestido rojo...
Pues no.
¡Porque las tiendas están en el ajo! Son las representantes de estos semidioses en la tierra. Y, claro, llega la mujer y le dice a la dependienta:
- Buscaba un vestido rojo.
Y le suelta:
- ¿Rojo? Este año no viene nada en rojo. Este año viene el azul petróleo.
- ¿Y eso rojo de ahí?
- Eso es la funda del extintor, pero si quieres te la saco.
¡Así es como empiezan las sectas: anulando tu voluntad!
Porque, de repente, la ves diciendo a la dependienta:
- Vale, sácame uno azul petróleo de la 38.
Y, en ese momento, la dependienta la mira como se mira un seat Panda desde un todoterreno:
- ¿La 38? Tú estarás entre la 40 y la 42.
Claro, yo entiendo que la mujer de Fernando la mirara a ella como diciendo: 'Y tu estarás entre gilipollas y tonta del culo'
Pero vaya no se cortó y le dijo:
- Perdona, yo soy una 38.
- No, si ya. Pero es que este año viene la 38 ceñida, ¿sabes?
Y es que ese es el segundo paso de la estrategia de la secta. Disminuir tu autoestima para poder dominarte mejor. Ahí, se vuelve la mujer de Fernando y nos dice a su marido y a mi:
- Con esto no me pillan. ¡Yo me pruebo la 38 aunque me la tenga que meter a rosca!
Y, claro, nos hace mirar al espejo y vemos lo que vemos. Una morcilla. Una morcilla azul petróleo.
Y digo yo: si en todo el mundo un metro es un metro y un kilo es un kilo, ¿por que la talla 38 no es siempre la talla 38? Tú vas al Carrefour y la talla 38 se la puede poner King África y, sin embargo, te vas a Versace y la 38 no se la pone ni la Chiki esa de salvame.
Total, que hizo lo que haceis todas: llevárselo. Si, seguramente pensó lo que pensais todas en fin de año: 'Así me obligo a adelgazar'. 'Me obligo a adelgazar..'
¿Sereis idiotas? A las dos semanas te estás obligando a regalárselo a tu sobrina. ¡Es como comprarte unos zapatos del 34 para obligarte a que te encoja el pie!
Pero es que ese es otro de los síntomas de que estás entrando en la secta: someterte voluntariamente al sufrimiento físico. Aunque, a veces, cuando todavía no estás abducida del todo, consigues tener un momento de lucidez y decir: 'No, no me lo llevo'. Y, entonces, esa enviada del mal que es la dependienta te dice la frase definitiva:
- Llévatelo, no seas boba, ¡que lo puedes devolver!
¡Y lo comprais! Como lo podeis devolver... Eso es como comerte un trozo de moqueta: ¡como lo puedes devolver!
Así que volvío a casa con su vestido azul petróleo de la 38.
se lo puso y le pregunto a Fernando:
- ¿Como me queda?
- Pequeño.
- ¿Si? ¿Me marca mucho?
- Te va a hacer llagas.
Ale vuelta al bar a buscarme para que les acompañara a cambiarlo..nada, ella quería su vestido rojo.
Lo encontremos en una tienda de los chinos,si lo sabia yooooo, fue verlo en el escaparate y nos dijo:
'¡Me lo compro! ¡Que le den a Paco Rabanne. Y que Victorio le dé a Lucchino!'
¡Ja! Y salío de la tienda triunfante, con su vestido rojo.
Pero la alegría le duró dos escaparates. Es algo que les pasa a todas las mujeres.
De repente, se le viene el mundo encima: 'Coño, ¿y qué hago yo con un vestido rojo, si este año lo que se lleva es el azul petróleo?'
 Oye, que según me conto Fernando que no pudo pegar ojo en toda la noche. Tuvo unas pesadillas la pobre mujer...
Se levantó por la mañana y le dijo a Fernando...
¡Me rindo!' Me untaré entera con vaselina para que me entre el traje, y se presento en la boda de su amiga Jessi, vestida de azul petróleo.
Cuando llegó a la iglesia se encontró con que íban todas iguales...
Allí había más azul petróleo que en una playa del golfo Pérsico. Ahí es cuado te das cuenta de que te han captado, has entrado en la secta, y a partir de ese momento honrarás a Victorio y a Lucchino, no nombrarás a Chanel en vano y amarás a Dior sobre todas las cosas. Amen.

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