lunes, 30 de enero de 2012

¿POR QUÉ SOY VEGETARIANO?



Soy desde hace tiempo vegetariano, nada de moda pasajera ni estar a la última, es puro convencimiento.
Hay ciertas comidas que deberían llevar un aviso como las cintas de video, diciendo algo como “La exhibición en lugares públicos está condenada por la ley según el código penal blablabla blablabla”.
Por ejemplo, el jamón. Todo lo buenísimo y españolísimo que quieras, pero intentad comer un bocata en público. El jamón tienen menos ganas de entrar en tu boca que Ortega Cano a sentarse en el sillón P mayúscula de la Academia, y además es irrompible, indestructible. Si alguna vez hay una tercera guerra mundial ya sé de qué haré mi bunker. De jamón de Trevelez.
No sólo os quedáis con todas las lonchas colgando a la vez de la boca, que hasta vuestro perro os miraría con asco, sino que el resto de vuestra merienda se reduce a dos miserables trozos de pan. Con los calamares pasa lo mismo, os cuesta más comerlos que si estuvieran vivos, pero el efecto es más creativo. En una maravilla de las leyes de la física, que no sabéis explicar: os acabáis tragando el calamar dejando dentro del pan el rebozado intacto. ¿Por qué vuestros dientes se quedan con lo de dentro pero pasan olímpicamente de lo de fuera? Creo que esa es una pregunta clave que habría que plantear a Einstein en una sesión de ouija. Pero mientras no sepamos la respuesta os seguiréis comiendo el pan del bocata con el pan del rebozado...y pan con pan...puntos suspensivos (siiiiiiiiiiii Fernando, comida de tontos)
Otro alimento que hace que aunque seáis la Duquesa de Alba perdáis todo vuestra educación son los langostinos. Os veis obligados a coger con los dedos a un invertebrado resbaladizo, que dedica toda su vida a arrastrase por los lodos de los fondos marinos. Después tenéis que arrancarle la cabeza y enredaos los bigotillos en las manos, desmembrarle quitándole las patas y la cola, y por último, sacarle la piel y empaparlo bien en mayonesa. Queda tan elegante y refinado que os sorprende que no se aparezca el jefe de protocolo de la casa real para haceos una ola.
¿Y las hamburguesas? Todavía no ha nacido miembro del género humano capaz de comprar una y no redistribuir todo lo de dentro. Que si no os gusta el pepinillo, que si la lechuga tiene que quedar con todos los pliegues simétricos...Lo malo es que soléis emprender esa operación después de echar el Ketchup y la mostaza. Al final la bandeja del Burguer parece un campo de batalla de los Fruittis, todo lleno de vegetales destrozados, manchados de tomate y desperdigados...y después viene comérsela.
El que las leyes de la física no son comprensibles para todos vuelve a ser palpable. Estamos convencidos de que una hamburguesa del tamaño de nuestra cabeza puede entrar en la boca en tres mordiscos. Y el espíritu del monstruo de las galletas ocupa tu cuerpo por breves momentos mientras tú barboteas un “gromphgruarrgg”, intentando deglutir a la madre de todas las vacas hecha hamburguesa.
Encima no puedes ocultar las pruebas del delito, porque al terminar tu solitaria servilleta microscópica no es capaz de absorber toda la grasa que gotea por tu fisonomía. La verdad es que ni el señor Mister Proper en persona podría. Podrías arreglarlo con otra servilleta, pero...cualquiera turba la tranquilidad de los empleados para pedirles una. Te ponen tal cara de dolor que piensas que quizá son una raza de mutantes que se reproducen por servilletas, y en realidad te están entregando a sus hijos. (Esto para el del Mac Donalds de la entrada de MOTRIL)
En esta soy solidario y me identifico con vosotros, queda la cuestión de los espaguetis. Son un alimento diabólico con pensamiento propio. Te pasas media comida enrollándolos en el tenedor y cuando vas a llevártelos a la boca ¡zas! Siempre hay uno, pero uno sólo, que se desenrolla y te deja a ti con cara de imbécil y reflexionando. Por experiencias pasadas sabes que si intentas volverlo a enrollar el resto de espaguetis seguirá al líder en su camino a la libertad, y tu tenedor acabará más vacío que una conferencia dada por Pippi Estrada. La única solución posible acaba siendo estirar el brazo tenedor en mano, y empezar a mover la cabeza para acertar a insertar el espagueti esquivo en la boca. Pareces un polluelo de esos que salían en EL HOMBRE Y LA TIERRA intentando cazar una lombriz en el nido.
¿Alguien más es partidario de acabar con la venta pública de estas comidas, demoledoras de dignidades humanas? Aunque no pretendo convenceros de haceros vegetarianos... ya está la situación del país para invitaros a ello.

DICHOSOS ASCENSORESSS


Hoy he estado a comer en casa de un amigo mío, un noveno piso y al subirme en el ascensor me he dado cuenta después de mucho tiempo de la importancia de los aparatos estos, ¡Que gran invento! Pero con algún que otro defecto. Sobre todo aquellos antiguos, que dices, para que ir a ver una película de miedo, te ahorras el dinero y sufres más... por que cuando empiezan a hacer ruido... se te ponen por corbata.
Luego se lo comentas al presidente de la comunidad y este para calmarte te dice...”Claro como son de madera"...graciosillo el tío...LOS ATAUDES TAMBIEN LO SON... que dices solo falta que estén acolchados y con una inscripción...aquí yacen los restos de uno que iban al 6º derecha.
Si es que los ascensores antiguos lo tienen todo...son pequeñitos con ganas. Que a veces antes de entrar te has de untar el cuerpo con un poco de mantequilla, o en su defecto vaselina para poder entrar, porque sino no entras, que llevas  un tarro de vaselina en el bolsillo y te la ven y es normal que te digan,,, o usted es muuuu vicioso o sube en un ascensor antiguo ,¿verdad? ¿Verdad?- y luego para salir... tienes sensaciones antiguas de cuando te parieron, y oías desde la placenta: ¡empuje ahora señora Encarna empuje ahora! y haciendo un inciso...es curioso el caso de nosotros los hombres,,, estábamos deseando salir del útero de nuestras madres y ahora nos tiramos toda la vida intentando entrar en muchos ajenos….
pero sigamos con el tema de los ascensores. Aquellas puertas que se abren hacia adentro, y claro...primero saca medio cuerpo, luego el otro medio, que vamos que si no eres contorsionista lo tienes complicado. Que solo te falta encontrarte en el rellano a los de cierto programa diciéndote, TU SI QUE VALESSS!
Y que decir si encima tienes críos pequeños. Que vas con el cochecito y dices, dejo al niño dentro del ascensor, lo envío para arriba y yo subo corriendo por la escalera.
La idea es buena, lo malo es cuando llegas arriba, y el vecino del 3ª vuelve a llamar al ascensor, y el crio empieza a hacer más viajes que una gaviota en el puerto de Motril. Y anda que no se puede tirar rato. Mi amigo Fernando una vez contó que vivía en un bloque de pisos con un ascensor así y usando esa técnica de meter el carro y brincar por las escaleras dejó al niño en el ascensor siendo un bebé, y cuando llegó a casa, había acabado la mili, y tenia novia.
Los ascensores de empresas son diferentes: son rápidos para que los currantes no pierdan el tiempo con tanto viaje. Lo malo, es que los hay demasiado rápido, ya que hubo una vez que de la inercia que llevaba los gayumbos se me metieron en el culo, y que mal lo pasé, ¡ya podían haber sido los gayumbos de algodón joderrrrrr!
La antítesis, es decir lo contrario, son los ascensores de los hospitales. Son lentos con ganas.
Coges uno en el primer piso sufriendo un principio de úlcera, y llegas a la 4ª planta con el estomago agujereado, del tiempo transcurrido.
Eso si son enormessss. Allí puedes practicar los 1.500 metros mientras subes, que seguro que algún atleta español de esta nueva generación recibirá el sobrenombre EL NIÑO DEL ASCENSOR.
Pero claro yo entiendo que los hacen así a proposito para que pueda subir la camilla, que la verdad muy buen rollo no te da subir con alguien tumbado a tu lado, y que decir si lleva una etiquetita en el pie. Que si va con un familiar y tú por respeto le dices aquello de LO SIENTO y lo más normal es que te contesten...DEJELO TUMBADO que descanse, o ¿es que usted no tiene corazón?
Así que para terminar, ya sabéis si algún día queréis invertir en bolsa hacedlo en ASCENSORES...que es un valor en ALZA.


viernes, 27 de enero de 2012

LAS DICHOSAS FOTOS



Esta mañana en casa de mi hermana ha sacado los álbumes de fotos que tiene y me ha recordado las primeras vergüenzas que pasaba uno cuando a tu madre le da por enseñarle tus fotos de pequeño a tu novia. No paro de preguntarme que es lo que se gana con ello. ¡Míralo, que mono! Si, mono, si tu crees que esa es la palabra que define a tu novio cariño, creo que tenemos un pequeño problema. ¿Anda mamá, por que no le enseñas las tuyas de la época de María Castaña?
Viendo Las fotos, siempre nos avergonzamos de las nuestras, pero disfrutamos viendo las de los demás. Yo tengo un serio problema con eso que llaman ser fotogénico. Y es que normalmente no me gusta mentir. No sé actuar. Y eso de que me metan en una salita como si fuera un interrogatorio, con mas focos que en el Bernabeu enfocándome a la cara y obligándome a decir PATATA… ¿PATATA? Si quieres te recito un poema de Machado. Supongo que los fotógrafos habrán suprimido de su dieta la patata. La tienen que aborrecer. Y por las noches sufrirán pesadillas con gente acercándoseles a la cama y chillándoles. ¡¡¡PATATAAAAA!!! Dios, que sufrimiento. Si lo que realmente quieren es hacernos reír… ¿no sería más práctico que nos pusieran un video del Club de la comedia?
¿Y total, sonreír, para que? ¿Para darle un toque más tenebroso? Por que de lo que no me libra nadie es de los ojos tipo Drácula. Esos ojos rojos brillantes que sinceramente… acojonan. Eso, sumado a la ropa horrible que siempre se empeñaba en ponerme mi madre cuando íbamos al fotógrafo… pues imaginaos. Como para estar orgulloso de las fotos de mi infancia.
Otras que no tienen desperdicio son las fotos caseras. Esas que todo el mundo se intenta currar meneando el zoom pa aquí y pa allá como si tuvieran algún tipo de idea de lo que están haciendo. Y luego pues salen… como salen. Y siempre ponen la misma excusa. ¡No está desenfocada, es que no paraba de moverse! ¿Si? ¿Y la columna también se movía, no? ¿Qué era eso, un terremoto? Eso, siempre y cuando no se acuerdan de quitarle la tapa al objetivo. O no logran esquivar sus dedos. Que siempre aparecen por medio como por arte de ¿torpeza?
Hoy en día ya no, pero antes todas esas fotos se iban almacenando con el paso de los años en los “malditos” álbumes de fotos. Tomos y tomos de fotos. De recuerdos, que sinceramente, no hacía falta que nadie conservara. Que yo de pequeño tuviera las orejas de Dumbo es algo… que ya pasó a la historia. Gracias a dios me creció la cabeza, y ahora, más o menos se disimulan. Pero no es algo que me guste recordar.
Aunque las fotos que te pillan in fraganti…. Esas si que dan rabia. Estás tú haciendo cualquier cosa, y ¡¡¡ZAS!!! Flashazo en todos los morros. Luego te ves con unas gesticulaciones que creías imposibles de realizar con tu cara. Una lengua aquí, un ojo por allá, caras completamente desencajadas. Y sólo tienes una pregunta. ¿Realmente, soy así? Normalmente suele ser tu querida hermana (una de las cinco, que no nombrooo), que aprovecha que le quedaban 3 fotos del último viaje a Egipto para “malgastarlas” contigo. Aprovechando esto quiero mandar un mensaje global a todos los fabricantes de tarjetas de memoria. Hagan tarjetas que quepan como mucho 36 fotos, Para que no sobre ¡NINGUNA! A poder ser.
Y ahora que caigo los que si que parece que tienen muy mala memoria, porque lo fotografían todo son los japoneses. Están todo el día sacando fotos a todo lo que encuentran. Hasta te paran para hacerte una foto a ti junto a un árbol. La primera vez piensas que te habrán confundido con algún famoso. Pero que va, son así. Ellos descubrieron los Photo-CD cuando se dieron cuenta que reventaban estanterías con los álbumes.

Y… evidentemente, para mí las mejores fotos, son… a ver como lo diría. Si, las que ponen en todos los calendarios que casualmente van a parar a todos los talleres de coches del mundo entero. No hay taller que se precie que no tenga un calendario de esos. Ahí si que se puede observar el trabajo bien realizado del fotógrafo. Yo personalmente, es en lo primero que me fijo (¿es creíble verdad?). Allí no sale nada desenfocado, aunque mis ojos intenten buscarles fallos, nunca encuentro ninguno. Son, sencillamente, perfectas. Y de esos “álbumes” si que no me canso de mirarlos. A mí, en casa solo me dejan poner el clásico calendario de las postales. Ya sabéis, cascadas, parques naturales, naturaleza y esas cosillas. No logro convencerles de que eso no invita ni a mirar en que día estamos.
En definitiva, a mi lo que me gustaría de verdad es coger una cámara y ponerme a perseguir famosos. Y luego venderlas a las revistas por millones y millones. Eso sí, hay que tomar unas nociones básicas de Kick Boxing o Full Contact porque últimamente están un poco agresivos con los fotógrafos. Y anda, que si cogiera yo al graciosillo que me hizo la foto de pequeño con las orejas de Dumbo, ya le iba a dar yo, ya ya.

MARDITOS NERVIOS



Hoy he escuchado a Fernando, tomando café, que iba a examinarse del carnet de conducir y que tenía los nervios a flor de piel, y me ha dejado pensando (cosa rara en mi) ¿Alguien me podría explicar que es tener los nervios a flor de piel? Sé lo que son nervios. Sé lo que es una flor. Y también sé lo que es la piel. Bueno, la barata. Jamás he tenido una chaqueta de piel, pero una discreta carterita, pues sí. Y por mucho que lo busque, no encuentro ningún tipo de relación entre las tres cosas. Tengo que reconocerlo, quizá esté algo nervioso y me estén jugando una mala pasada. Pero es que en nervios no me gana nadie.
Yo nací nervioso. Era puro nervio. Yo no daba pataditas. En vez de ecografías a mi madre la controlaban con la escala Richter. Como los terremotos. (Por eso el día de mi nacimiento es fiesta en Motril, DIA DE LOS TERREMOTOS, y quien sea de Motril sabe que no miento) Y así salí yo… un desastre natural. ¿Para que romper aguas mi madre pudiendo provocar un Tsunami?
Todos hemos sufrido de nervios alguna vez. Y los nervios que primero llegan es cuando nos llevan a la guardería. No te sirve de consuelo que te den ositos de peluche sin ojos, Barbies mancas o coches sin ruedas. Eso es un mensaje subliminal que te ayuda para darte cuenta de lo que han sufrido otros niños ahí.
Luego ya vamos creciendo y nos vamos encontrando a gusto en el cole. Pero poco a poco nos encontramos con otros problemas que superamos todos con mayor o menor arte.
Como no… el amor. ¿Que bonito el primer amor, eh? La mirabas en el patio… y cuando ella te miraba, te entraba un tembleque… Teníamos edad para besarnos… Pero nos faltaban… ¡cojones!
Estaba con mis amigos jugando a las canicas. Todo un profesional. Tuvieron que traer más canicas de China porque las de Motril las había ganado todas. Y yo siempre he tenido unos amigos muy listos. Demasiado. Fernando el que más. Y fueron a sobornar a la chica. Sí, a la chica. Le regalaban el cromo del Tigretón con tal de que estuviese presente en la partida. Y claro, me entraba el Parkinson. A punto estuve de sacarle un ojo a alguien. Perdí 300 canicas en una semana.
Y es que hay momentos en los que explotarías. En clase. Lo peor que te puede pasar es que te saquen a la pizarra a explicar algo. Y aquí, antes, en mis tiempos mozos había dos técnicas. La técnica militar, y la técnica gordo de navidad. La primera consistía en coger voluntarios forzados. ¡Tu, sal a explicar quien era Isabel la Católica! Y la segunda era como un Bingo. Cogía el boli… bajaba por los nombres de la lista… mientras, su mirada iba al techo… y decía… ¡Ya! Y el afortunado es… Yo mismamente. Estaba en la mitad de la lista y en la primera fila de mesas. Siempre me tocaba.
Y una vez allí delante de toda la clase. Se te planteaba la primera cuestión vital. ¿A quien cojones miro? ¿Al tonto? No, me reiría. ¿Al feo? No, también me reiría ¿A la que esta buena? No, me empalmaría y eso… si que sería un problema. Pero el caso es que mires a quien mires, te entra de nuevo el tembleque. Y entonces es cuando te viene el efecto… Microsoft. Pantallazo Azul, pero en blanco. Todo tu sistema esta muerto. No reacciona. No sabrías decir ni tu nombre.
Pero el primer momento serio, de acojonamiento y tembleque, con cortes en el habla, se produce en ese sitio donde se compran las aspirinas y otros medicamentos. Si, en las farmacias. Se podría escribir un libro que se titulara… “COMO COMPRAR CONDONES… Y SOLO CONDONES”. Entras a comprar condones y siempre te llevas media farmacia. El único incentivo que tienes, es que el farmacéutico, es un profesional. Pero no. No te creas que te va a atender el farmacéutico. Si es la primera vez que los compras, te va a atender la farmacéutica, la que esta buena. Parece que la contraten solamente para intimidar. Y ya empezamos mal…
-Hola, ¿qué te pongo?
-No, no hace falta que me lo pongas… quiero decir… dame unas aspirinas.
-Muy bien, ¿algo mas?
-Si, dame uno de esos caramelos mentolados de los marineros que no hay dios que los resista, unas tiritas, un poco de gasa, Yodo, unos pañales tamaño “a gatas”, Alcohol Etílico y… (En voz muy bajita) un paquete de condones.
-¿CONDONES? ¿DE QUE MARCA? ¿CON SABOR O SIN SABOR? ¿NORMALES, BLANDOS O SUPERRESISTENTES? ¿DE 3, 6, 12, 24?…
-Si, condones. Durex. No me los voy a comer por lo que me da igual su sabor. Que sean resistentes no la vayamos a joder, ¿aunque esa sea su función, no? Y es la primera vez… ¿24? No seamos optimistas. Con seis paso.
Entonces, una vez todo ha quedado claro es cuando llega el bordado clásico. La sonrisa cómplice. Todos te sonríen como si pensaran. ¡Que te aproveche!
Y entonces llega el momento de la verdad. Los tres solos. Ella, el condón, y tú. Y como no, con el tembleque de nuevo. Que no atinas. Es como liarse un cigarro en una montaña rusa. Mucho movimiento, mucho movimiento. Y ella, que te ayuda dándote besitos por todo el cuerpo. Más tembleques. Malo. Y empieza el espectáculo. ¡PLAS! Uno menos. Nos quedan 5. Pero ahora ya lo doblas mejor. Así, con la uña, con estilo. ¡PLAS! Bajamos a 4. Y ahora, con mas ritmo en el cuerpo. ¡PLAS! ¡Media caja a la mierda! ¿Y estos eran los resistentes?
-¿Cariño, quieres que te eche una mano?
-Deja, deja. Si he visto por la tele que algunas mujeres expertas en esto lo ponen con la boca. ¿No voy a poder ponerlo yo con dos manos…?
¡PLAS! Ahora empiezo a entender porque la farmacéutica me ha resaltado el 24. Y entonces se produce el milagro. ¡SIIIIIIIII! ¡Por fin! Después de todo esto, las caricias y demás técnicas preliminares, han quedado en el recuerdo. Ya estas preparado para la guerra. La colocas en la posición principiante, el misionero. Ella abajo, tú arriba. Y… ¡Houston tenemos un problema! ¡No entra! Arghhhhhhhhh.
-Lo siento cariño, mejor que lo dejemos. Estoy nerviosa.
-¿Que estas nerviosa? ¡Que coño vas a estar nerviosa! ¡A mí con esas! ¡Si te explico yo lo que es estar nervioso!

miércoles, 25 de enero de 2012

LA GRIPE.......(EL QUE DIGA QUE NO LE A PASADO ESTO MIENTE COMO UN BELLACO-A)



No os imagináis lo que me alegro al oír la canción del verano del cantante de moda.
No penséis que es una gilipollez, que tengo una buena razón. La canción de nuestro cantante anuncia el verano, y ¿sabéis lo que eso significa? Para alguien como yo se traduce en tres meses sin gripes ni catarros. Y es que cada vez que te pasa pareces estar viviéndolo por primera vez.
Empieza cuando un día vas por la calle y comienzas a pensar que te han abducido a una nave extraterrestre. Todo a tu alrededor empieza a difuminarse así, con efecto de velocidad, y la gente tiene un halo extraño alrededor...todo ello sumado a un calorcito soporífero hace que por un momento te alegres, ¡el flipe que llevas encima y, por una vez sin pagar! Algo así sólo lo puedes vivir en ciertos conciertos, con las emanaciones porreras de tus colegas, pero claro, ya la entrada te había costado un PICO...nunca mejor dicho.
En fin, que llegas a tu casa en tu nave espacial particular y aterrizas en el sofá. De pronto tienes las rodillas que ríete del chino mandarín y de sus flanes. Y llega el oráculo, o sea, tu madre (que recuerdos), y sólo con tocarte ya te suelta un uhhhhh, 39 y medio... ¡a sudar!”. En nada de tiempo estás destilándote, metido en un tubo de mantas que sólo se diferencia de un pulmón de acero en eso, en las mantas, y te dedicas a pensar en porqué las madres calculan tan bien la temperatura. ¿Son termómetros humanos? ¿Quién las habrá implantado esos sensores termosensibles en los dedos? ¿Qué extraña conspiración es esta? ¿Por qué me habré puesto el pijama de ranitas?
Eso es sólo el principio. Después vienen las ideas absurdas. Una es que te deben mimar y hacer la comida que te gusta sólo porque estás enfermo. Si normalmente no te la hacen y se supone que te aprecian... ¿por qué iban a molestarse en hacerte unas berenjenas gratinadas, cuando te has mutado en un gangoso que se pasa tres días dando el coñazo en la cama?
Otra idea es que puedes renunciar al lenguaje y que tu familia tiene habilidades telepáticas y te lee el pensamiento. Cuando te traen el caldito te pones sensible y tuerces el morro quince grados. Eso es que está demasiado caliente. Pero si aumentas diez grados y emites un aaauummm lastimero es que no te gusta el caldo de pollo, y si por favor podría ser de verduras, y esta bandeja no, la de Marco y el mono Amedio. A los griposos nos gusta recordar la infancia.
¿Y las medicinas? Tu madre baja a por aspirinas y cuando vuelve parece que ha asaltado un contingente de Médicos sin fronteras; pero no; la farmacéutica y ella han decidido que te tienes que drogar por todo lo alto (pagando, claro), que si polvitos, que si jarabes. Y en tu delirio griposo piensas que deberían buscar otra solución para el asunto sabores. Se supone que los medicamentos saben mal para que los niños no se los traguen como caramelos y se nos envenenen. Yo no tengo nada en contra de eso, pero... ¿qué pasa cuándo el niño de cuarenta y pico años tiene que tomarse las medicinas? Los niños grandes reivindicamos soluciones YA. Por que con el “sabor a fresa” y “sabor a naranja” del prospecto no nos engañan. ¿Qué clase de naranjas toman los farmacéuticos para decir que esos mejunjes saben igual? ¿Dónde las compran, en el huerto de Paco Porras? porque naranjas de Valencia seguro que no son.
Más torturas...los pañuelitos de papel. Al principio muy bien, el problema es que cuando de tanto sonarte, te encuentras en un dilema: ¿me sigo sonando hasta que me asome el cartílago, que poco falta ya, o me dejo las velas colgando y así al menos me hacen compañía? Si estás en casa es obvio; acabarás por cogerles cariño y hasta ponerles nombre a las velas. Fuera de casa te sonarás como si la nariz fuera de cristal...hasta que llegue el momento que tanto temes y descubras que tus existencias de pañuelos se han acabado. Y es natural que se acaben; debes haberte pasado por la nariz medio bosque del Amazonas en papel. Fuera de casa también te dan tu minuto de gloria los estornudos y las toses. De pronto, en medio de la acera, te encuentras imitando a un orangután macho cortejando a trescientas hembras a la vez Aggrruuaacchssss. Un orangután de verdad probablemente te estrecharía la mano...pero nunca te pilla uno cerca. Sólo hay gente, que te mira como a un difusor humano de virus y camina más deprisa cuando pasa junto a ti...al final vuelves a casa, gangoseas un “beboyalacama” de convaleciente y ahí te quedas, tú con tus velas colgando tipo Trolls y sin caldo de verduras...¿entendéis ahora que me gusta el cantante del verano?

lunes, 23 de enero de 2012

AL DESTISTAAAAA


Esta tarde estaba rabiando de un diente, y fui al dentista y no veais el pánico y mal rato que paso, cuando tengo que visitar al odontólogo o dentista, que és lo mismo que decir persona o peatón, no... Te tomas 20 cafés para no estar nervioso, el que lo sea ni te cuento. Tú llegas al consultorio, que parece una cita a ciegas y te encuentras con la enfermera que por regla general, suelen estar muy buenas, y comienza a hacerte preguntas tópicas... De donde eres, donde vives que edad tienes si has tenído algúna enfermedad de pequeño, al final tienes la sensación que solo te falta que la invites a una copa a tu casa para que sepa de que color tienes las cortinas de tu casa y los azulejos del baño, total, que al final sabe más de ti que tu propia madre.
 Sigamos…. Luego Te presenta al dentista es decir al odontólogo, al hombre que te da más miedo que el hombre lobo, no por los dientes claro esta, sino por que sólo sentir el nombre de dentista, sientes que los dientes tuyos vayan a salir corriendo. Total, que la primera pregunta que te hace el gachó és... Se ha lavado usted la boca? ¡Joder! Te dices para ti. Acojonao le respondes: no, es que vengo de trabajar y no me ha dado tiempo, y el te responde con voz galante como Arturo Fernandez... Tranquilo, yo acabo de mear y tampoco me he lavado las manos. Y ya te quedas mas tranquilo y te dices... Coño este tio és un cachondo!...
 Tú, ya sentado en ese sillón de color negro, que parece que te vayan a hacer un test psicológico, con esas luces que te dan en la cara para que no veas nada, que parecen las de un cohete a punto de despegar . Bueno, tu estás con la cabeza hacia arriba mirando para todos los lados... Que se te ponen los ojos como el pequeño Frankeisntein, y lo curioso es que al dentista ni lo ves, sólo sientes los hierros esos que tienen que pareces que vas a ser un prototipo de robocop Motrileño.
 De repente, la habitación se queda en silencio y ahí es cuando te acojonas, y te preguntas, coño, ¿que ha pasado? y de repente entre las luces ves la cara del individuo ese con una mascara en la cara queparece que te vayan a interrogar, y ahí és el momento en que tanto el dentista y tus ojos de pequeño Frankeisntein se quedan mirando fijamente y ahí ya dudas... Piensas en dos cosas: una, o te quiere dar un morreo en los labios o te va a pegar cuatro ostias que te vas a cagar. Total que te dice con esa voz(normalmente con claro acento Argentino), enjuaguese la boca, y tú piensas, lo dirá porque no me e lavado la boca, ¿no? en fin, coges el vaso le pegas un trago y amigosss, el agua fría helada,gelida, si, si fria porque siempre está fria y te da un no se que en los dientes, que cierras los ojos y se te aparece toda la família del dentista vestida de gauchos por la pampa. 
Te vuelves a tumbar en el sillón ese, abres la boca y el tio te pone los dos dedos en los labios que se te han puesto como los de Carmen de mairena, y te viene a la memoria porque aún no te la han anestesiado , que el joio no se había lavado las manos después de mear y te dan ganas de vomitar. Tú cogido al sillon con las dos manos porque no tienes más, que no te arranca ni la grua municipal y ves a la enfermera por encima de tu cabeza. Eso si, és lo mejor que hay cuando vas al dentista, normalmente el dentista las contrata con dos hormigoneras de pechos(normalmente maniobra de distracción para ti) que estás con la boca abierta, y a la vez estás pidiéndole de mamar como un niño chico.
 De repente mientras te tiene la enfermera encandilao, el odontólogo o dentista, te mete una aguja por la boca de tres metros con veintitrés centímetros de larga, y tú hacia tus adentros te dices; Dios mio por favor que no me haga daño, rezaré cada día el padre nuestro y el ave Marïa como el David Bisbal, y empiezas a sentir un escalofrio por los dientes que te crees que eres la niña del exorcista y sólo hace falta que le de a la palanca para que de vueltas el sillón. Te coge de la mandibula y empieza a movertela de un lado para otro y dices, coño, será que la tendría desencajá? Pero no, luego el tio sigue trabajándote los dientes con una mola y te la introduce en la boca, que parece que esté haciendo obras en el metro. Lo malo de eso, es que te mola todos los dientes, menos el que a ti te tenía que arreglar. Te dice junte los dientes, y tú los intentas juntar, pero no puedes porque tus dientes parecen que estén drogados con tanta anestésia y piensas.. Pa mí que este tio me los ha quitado todos y me ha puesto una dentadura postiza. Hasta que termina y sales por la puerta con aire triunfal, y mirando a los cuatro que están sentados en la sala de espera y te dices para ti mismo...Espero que con estos se lave al menos las manos el mamon este...

MENTIRAS



Bueno a ver....¿Quien no ha dicho alguna vez alguna mentirijilla? Por ejemplo aquella de te llamo en 5 minutos , el lunes sin falta empiezo la dieta, tengo que dejar las copas (perdón, lapsus mental) Y es que nos hemos acostumbrado en nuestra vida a decir mentiras, ya desde pequeños…En la escuela, joder e suspendido! si estudie...? Quien no lo ha dicho? Pero claro en ocasiones no cuela ... Por que los habíamos que copiábamos en el examen pero si el compañero en la ultima respuesta ponía no lo se , yo ponía... Yo tampoco….hombre no es serio.
Otra de las más habituales, es cuando estas tranquilamente acomodado en casa y suena el timbre de la calle…en ese momento en un acto que es más reflejo, que no otra cosa tu dices ¡YA VOY YO!…¿que ya vas tu? , y como se descuiden en casa esperando que yo abra, se encuentran en la puerta un esqueleto con un maletín, y si que parece un extraterrestre de los de Roswell, por que llevaba un libro que pone…PLANETA AGOSTINI.
Una de las más normales es cuando te echas novia, en ese momento solo tienes ojos para tu amor, y le prometes…cuando me case, no voy a mirar a otra…Di que si, que luego te casas y vas por la calle que pareces un UROLOGO… y mas si vas con el niño, ya sabeis la historia… vaya BUHO tiene esa hijo mio , VAYA BUHO…y el pobre niño cansado de ver como el padre hace el invalido mental le contesta… y tiene BUHITOS?...y claro al final…lo reconoces…CULO!
Pero claro, ellas no son menos, cuando se ponen a mirar, déjalas ir,porque miran, bien bien, como aquellas que estaban al borde de la piscina, y les pasó delante un tío completamente desnudo corriendo, anda que no, le ven hasta si tiene una peca…y ya empiezan.. pues no es mi marido, por que no la tiene tan larga (asi le deja caer a las amigas que su marido es superdotado) Pues yo creo que ni es socio de la piscina(esta deja caer que va todos los días a la piscina mientras sus amigas limpian sus casas), y la ultima…pues juraría que ni es de la urbanización aparte que el bigote no le pega.(esta deja caer que es una ninfómana que se cepilla a toda la urbanización, excepto a los que tienen bigote). También hay quien miente hasta al medico...¿Enfermo yo? Pero que me dice doctor, si ayer me comi,un kilo de gambas,un plato de jamon serrano,,medio queso manchego y dos centollos como cabezas de camión...Ahhhhhh y una botella y media de albariño,por no decirle la noche toledana de sexo que le di a mi mujer,mi vecina y mi suegra se escapó porque le tocaba tenerla mi cuñado que sino.... Entonces aquí hay tres incognitas,o no esta malo,o es un fantasioso mentiroso o lo peor,ha ido a ponerle los dientes largos al pobre medico.osea...Un hijo de su madre.
O Cuando te encuentras a alguien por la calle que hace tiempo que no ves…. Y te gustaría estar más tiempo sin verle…Hombre XXXXXXXX(aquí no pongo nombre que luego se lo que pasa) cuanto tiempo…Es verdad mira que te hubiera llamado, pero como no tenia tu número,…Nada,nada tranquilo ahora te lo doy…No déjalo que telefónica me corto el teléfono…Dame el tuyo que ya te llamare yo. Sisi emperatriz…como tenga ganas XXXXXXXX de recibir esa llamada, que se vaya acomodando, por que será un nuevo expediente x porque acabara como el que tocó en mi casa,osea del PLANETA AGOSTINI. Y si al final consigue tu número y te llama, tu contestador entonces te delata….SOY EL CONTESTADOR DE ROBERTO… Hola. Probablemente estoy en casa. Estoy evadiendo la llamada de alguien que no me cae bien. Deja tu mensaje, y si no te devuelvo la llamada... eres tú.
Y la carita que se le debe de quedar al pobre,no tiene precio como la master card.
Como a Fernando cuando le paro la policía por saltarse un semaforo, y el…Le juraba al agente que paso en amarillo…Es que al igual al ser daltónico no he distingido bien…Y el guardia para no descubrir que era un inculto(perdón a los municipales en nombre mio propio,y de mi coche) Puso cara de saberlo todo y le dijo:…Y ¿que? ¿En daltonia no tienen semáforos?.
Así que, no dejamos de mentir , ni cuando le decimos a alguien , no tengo teléfono, pero dame el tuyo que yo te llamo….ni cuando Fernando dice…LA PROXIMA RONDA LA PAGO YO.
NOTA: que el numero de equis coincida con el numero de letras del nombre Fernando,es pura casualidad eh... (Y no me vengais con lo de,excusa no pedida ,acusación manifiesta...)

SIEMPRE AHORRANDO


Viendo el telediario hoy la verdad es que me ha dejado algo compungido por la noticia que en España SOLO un 34% de la población se dedica a ahorrar, y que quieren que les diga yo... lo de SOLO me suena a coña marinera del locutor pero por otra parte juraría que hay más, porque diría que en esta sociedad en la que vivimos cada día hay más devotos de la VIRGEN DEL PUÑO CERRADO.... y mi razonamiento lo voy a ampliar.
 Empiezo por la pareja que para celebrar el convite de boda ya se va a un McDonald’s, los que cuando van por autopista y viene una bajadita ponen el coche en punto muerto, para ahorrar y no gastar, e incluso los he visto que si en un semáforo se les acerca un limpia cristales, bajan y le dicen...deja deja ya lo limpio yo. Y limpian todo el coche por no pagar.
Ya algunos amigos míos (y no digo nombresss,) cuando quedamos en mi casa a ver algún partido de futbol y comer unas pizzas que pediremos por teléfono, con tal de no gastar, se traen un Tuperware de casa lleno de macarrones. (Lo siento Fernando, tenia que decirlo)
Y lo más triste es que cuando se van, se llevan en el Tuperware la pizza que me ha sobrado.
 Sin llegar a este extremo yo creo que la mayoría un poco de agarraos si que somos, por que no me diréis vosotros que nunca habéis utilizado una bolsa de supermercado como bolsa de basura, eh?... o cuando hemos ido a una boda y bueno no teníamos mucha hambre, hemos cogido y guardado el panecillo, pues yo que sé, para el desayuno de la mañana siguiente. O lo más absurdo.... cuando existía, ¿quien no ha visto alguna vez la película del Plus sin codificar?, poniendo esa cara de chino, guiñando muchos los ojos, y luego comentando con los amigos, Oye Roberto que se ve todo....
que eso no lo digo yo eh, que lo dicen los índices de audiencia...CANAL PLUS tenía dos millones de abonados...y los viernes por la noche lo veían 4 millones.
Ahora donde de verdad se ve que somos unos agarraos de cuidado es con el teléfono. Se está imponiendo la moda de llamarte y colgarte antes que descuelgues, ¿para qué?... para que tú le llames. O bueno, lo de llamar y empezar a hacer ver que no hay buena recepción...Oye....per....o...na....no...t.oigo...en...llámame tu. Coño, y cuando tu llamas se oye de fábula.
Seguro que estos son capaces de llamar a una línea erótica y decir: guapa, llámame tu que no tengo cobertura...y claro solo puedes esperar la respuesta más que lógica de la chica...pues como que te va a llamar tu santa madre.
Otro tema importante, los restaurantes....oohhhh, que te pones ciego de mirar los precios y al final solo te pides la especialidad de Alcalá Meco...pan y agua, bueno y de propina ...dejas una nota que dices...hemos comido muy bien.
Y que decir de las calefacciones.... mi amigo Fernando me dijo que cuando hace mucho frío se pone la calefacción, y cuando aprieta de verdad el rasqui...LA ENCIENDE (Yo creo que eso le viene de su época catalana)...eso si, en su casa están todos jóvenes...debe ser el efecto invernadero. Eso si, no intentes ir al servicio, aquello es un congelador, y es imposible encontrársela, así que dejas el suelo perdidito de no atinar y ya tienes a su mujer, fregona en mano dándole recuerdos a tu familia.

Este matrimonio desde hace tiempo suele vivir en la oscuridad, por que ahorran en luz...son el típico matrimonio que pasan los años prácticamente que ni se ven, aunque claro una vez por eso de ahorrar luz estuvieron a un tris de separarse, por culpa de aquel día que llegó Fernando a casa, encendió  el mechero para ver un poco y vio a su mujer dale que te pego con otro.... y él rojo perdió, le preguntó: ¿pero que haces? Y ella, sin alterarse lo más mínimo le contestó: ya me parecía a mí, desde el tercer polvo empecé a sospechar que no eras tú. Manías tuyas de vivir a oscuras Fernando. Y claro, la perdonó.
Así que Familias Españolas ahorrad en todo menos en la luz, por aquello de que os evitareis alguna que otra desagradable sorpresa.

sábado, 21 de enero de 2012

PUTAS PILAS (llegan a mandar en casa mas que uno mismo)



Ayer cuando llegue al bar estaba la cosa calentita,,,las discusiones de siempre ,que si Rajoy pacá, Rajoy pallá,,,el euro… el paro… todos daban su opinión sobre que les preocupaba y desesperaba algunas veces,,,
Yo como no soy muy dado a quejarme y menos discutir por esas cosas,zanjé el tema diciendo que a mi lo que mas me desesperaba es quedarme sin pilas,,si, así como se lee,,es que me ataco de los nervios,y estos creyendo que era una coña marinera de Robertito… y les amplié mi opinión, las pilas las comparo con el papel higiénico, o como la paciencia de las madres: solamente nos acordamos de ellas cuando se acaban. Tú estás escuchando tu discman lleno de felicidad y de repente Camarón de la Isla se convierte en una voz como salida de ultratumba. Y se acaban las pilas. ¿Y qué hacemos entonces? ¿Bajamos a comprar más? De eso nada, es que no hay tiempo, las necesitas ahora. Es como cuando se te acaba el papel higiénico; lo necesitas en ese momento. No vas a bajar a la tienda con el pantalón a media asta, ¿Oiga, por favor, tienen papel higiénico? Sí, es al fondo a la derecha. Nooo; recorremos toda la casa buscando cosas que funcionen con pilas; o sea, estás tan desesperado que te encuentras a tu tía abuela que ha venido del pueblo y te preguntas: ¿Pasará algo si le quito las pilas del marcapasos? Total, ahora está durmiendo. ¡No va a marcar ningún paso! No, sigues buscando, y por regla general, como de si una fuerza nos empujara a ello, la primera pila que cae siempre es la del despertador; que yo me pregunto: ¿Para qué le ponen pilas al despertador? Que me he dado cuenta que si le quitas la que tiene, le pones la gastada y sigue funcionando perfectamente. Bueno, pero sólo tiene una y necesito cuatro, Mmm....., ¡ya está! El mando de la tele. Pues no, porque el mando de la tele nunca tiene pilas, siempre están gastadas; lo que pasa es que no lo queremos reconocer.que esa es otra. Tú aprietas el botón y no cambia de canal; y dices, eso es que no he apretado lo suficiente con el dedo. Clavas el dedo y no cambia y dices: eso va a ser el ángulo. O sea, te estiras, te retuerces, te vas acercando y al final aprietas el botón de la tele con el mando, que si te vieran pareces un contorsionista del Circo del Sol. ¿Y cambias las pilas? ¡No!, ¡para qué!, si funcionan perfectamente; lo que pasa es que hay que encontrarle el ángulo. Sigues buscando y consigues reclutar tres pilas. La del despertador, la de una calculadora que tenias abandonada ni se sabe y la del reloj de la cocina. Que esa es fantástica, porque yo nunca he sabido ni que existía. Pero necesitas cuatro. Pero tú no pierdes la esperanza. Si tres funcionan, una está gastada,… joé son mayoría ¿no? ¡Esto es democracia energética coño! Malo será…. Pues no, porque cuando no se puede, no se puede, y el discman no funciona. Y a esa pobre pila gastada le tiene que entrar un bajón… Yo imagino a las otras tres; venga, va, que no pasa nada, tranquila, va, que no pasa nada,… Y ella que se siente como yo cuando doy un gatillazo: es que no lo entiendo, os juro que es la primera vez que me pasa. Y lo malo es que ahora las cuatro pilas están gastadas. Sí, porque para estas cosas las pilas son muy suyas, son como las manzanas; aunque tengas tres que funcionen como las pongas con una que está podrida,… Y ahora se me genera otro problema: ¿qué hago ahora con todas esas pilas gastadas? Porque antes no pasaba nada. Yo de pequeño las chupaba, las comía, las mordía, las tiraba al fuego y nunca me pasó nada; pero ahora como no las tratamos con cariño las pilas han decidido hacerse venenosas. Hoy día tirar una pila gastada a la basura es más peligroso que colar a difunto Michael Jackson en Disneylandia. Incluso de tanto maltratarlas se nos han vuelto crueles. Ya Tienen hasta su propio día de la venganza de las pilas; el día de Reyes. Todos los niños del mundo abriendo los regalos a la vez, y todos a la vez: papá ¡no tiene pilas!, ¿dónde están las pilas?, ¿y las pilas?, ¿dónde están las pilas? Las pilas, ¿qué donde están las pilas? En el despertador, en la calculadora, en el reloj de la cocina,… …Y en el marcapasos de la tía abuela del pueblo...
Con esta explicación les calmé los ánimos, a mi que coño me importa si Rajoy va o viene, si el euro ya no vale un euro, yo quiero escuchar a Camarón en paz y que las pilas no me puteen.

sábado, 7 de enero de 2012

UN VIRUS LLAMADO "BUFÓN"

Si alguno de vosotros recibe un e-mail con el siguiente enunciado: " ME PILLÉ UN HUEVO CON UNA BOMBONA DE BUTANO ", elimínelo inmediatamente SIN LEERLO. Este es el más peligroso virus que jamás haya existido. Si abres el e-mail, tu disco duro se borrará completamente. Además, el mensaje se autoenviará a todas las personas agregadas a tus direcciones de e-mail y Facebook. colgará en red todas las fotos de tías en pelotas que tengas guardadas en tu ordenador, incluida con la que practicas las pajillas. Pero no sólo eso, borrará cualquier CD que se encuentre cerca de tu ordenador, borrará tu agenda electrónica, quemará tu teléfono móvil y pinchará todos los condones que compres de aquí en adelante. Romperá tu silla, partirá tu escritorio por la mitad, se fumará tu tabaco. Cortará el suministro de luz de todo el edificio y disparará la alarma contra incendios. Llamará a la policía, A Telecinco y al diario El mundo. Hará que no te ingresen tu sueldo a fin de mes y que no te renueven el contrato. Desmagnetizará la banda magnética de tus tarjetas de crédito y cajeros automáticos.
Romperá el cabezal de tu DVD, y dañará todos tus CDS de música, regrabándolos con música de Enrique Iglesias, Camela y en casos rarísimos y mas graves... Sergio Dalma. Lo único que podrás ver en tu televisor será "SALVAME". Fundirá tu nevera para que se te calienten las cervezas, se derritan los helados y se te pudran los fiambres. Se te quemará la comida, Le enviará a tu ex-novia/o tu nuevo número de teléfono y la foto de tu nueva novia-o que es mucho más fea/o que la anterior. El virus dejará embarazada a tu hermana, a tu tía la del pueblo, a tu perra, a tu nueva novia, al loro y al perro. Enviará fotos a todos tus amigos de todas y cada una de las fiestas a las que has ido, incluida aquella en las que fuiste acompañado con algo que decía ser una tía y que trabajaba en un conocido bar de travestis de Motril. Agregará Fairi en tu pecera. Esconderá las llaves de tu coche para que llegues tarde al trabajo. Hará que te enamores locamente de una mujer que te dirá ser fiel y que cuando te vayas a trabajar se acostará con: el carnicero, el verdulero, el lechero, el fontanero, el panadero, el cerrajero, el peluquero, el vecino, tu jefe, tus compañeros de trabajo, la tuna Motrileña, y la banda de trompetas y tambores CIUDAD DE MOTRIL.
Echará azúcar al depósito de gasolina de tu coche y agua si es de gas-oil. Dejará mensajes guarros guarros en tu contestador, así que...
Ten cuidado y se realmente precavido... y por sobre todas las cosas, por favor, no mandes más mensajes sobre la existencia de un nuevo virus.

jueves, 5 de enero de 2012

ESTE SÁBADO TENGO BODA



Este sábado tengo un casamiento y algo me dice que va a ser idéntico al último que fui. La invitación llegó a casa hace unos dos meses; la que se casa es una amiga en común de mi amigo Fernando y yo, Inmaculada Inés Larralde o como dicen las lenguas viperinas del bar, Inmaenculada, nunca supe que se llamaba Inés. Tantos años que la conozco y me entero ahora. Ella es una chica muy simpática, una de las íntimas, como siempre dice Fernando. Como cualquier compromiso a dos meses puedo ir, ¿quién programa algo a tan largo plazo? Pero seguro que para ese sábado mis amigos montarán una parranda de las nuestras. O no tan seguro, porque sus mujeres son amigas de la Inmaenculada, perdón de Inmaculada Inés, y seguro que van bajo coacción, así que me prepararé para ir pero algo me dice que va a ser idéntico al último que fui.
Teniendo la invitación en casa dos meses antes me acordaré de comprar el regalo el mismo sábado a la mañana. Con la excusa de que yo no tengo que ir a la peluquería, ni probarme un vestido del que voy a escuchar hablar durante las próximas ocho semanas, voy a tener tiempo sobrado de ir a comprarlo. Agarraré el coche temprano, lo llevaré a lavar y cuando esté saliendo del lavadero Fernando me llamará para preguntar qué compré. Me volverá a pedir que no sea tacaño y compre algo bueno; Inmaenculada, perdón Inmaculada Inés para la boda de Fernando se estiró bien y el piensa que sus amigos no podemos hacer menos. Una vez en la tienda de regalos elegiré algún juego de copas que Inés no va a usar hasta la primera comunión de su segundo o tercer hijo... Una vez en la caja voy a curiosear la lista de regalos y descubriré que comparadas con el resto de los regalos, las copas valen doscientos euros con cincuenta. Ahora es cuando uno se siente evaluado. Si Fernández Adrián y Sra. que tienen muchísima menos relación que yo, le compran un microondas, mínimo les tengo que regalar el apartamento.
Llega el momento de la boda y tengo que recoger a Fernando y su mujer a su casa, van a subir al coche y decirme que nos apuremos porque estamos llegando tarde. En el camino escucho a la mujer de Fernando hablar por teléfono con varias de sus amigas, les cuenta de cómo se le corrió una media y tuvo que salir corriendo a comprar otras; que no tuvo tiempo para ir a la playa a ponerse algo morena y que subió medio kilo y no se entiende cómo le entró el vestido.
.Una vez en la iglesia he imaginado que la mujer de Fernando olvidó que viven juntos y está sentada junto a sus amigas. Busco entre las filas y no logro descifrar cuál es el lado del novio y cuál el de la novia. (Por otra parte cosa que me da igual) no conozco apenas a ninguno de los dos.
En realidad me da completamente lo mismo de qué lado sentarme, sólo que mi amigo Fernando estará del lado de la familia de Inmaenculada Inés, perdón inmaculada Inés. A la izquierda está un grupo de parientes, todos rubios y algo rellenitos. Si bien el novio de Inmaculada Inés es rubio no diría que es rellenito. Tal vez sean los tíos, hermanos de la madre que sí es gordita. Otro razonamiento que vendrá a mi cabeza será que si esos son los tíos no pueden estar sentados tan atrás. Pero cuánto más mire al supuesto tío más me daré cuenta que ese tipo si era tío de alguien, era del lado de la novia. Traje oscuro con líneas blancas. Camisa de cuello largo y gemelos de oro. Pelo engominado y una flor en el ojal. Alguna vez escuché a Fernando contar de un familiar de ella de que andaba en algo turbio. Invadido por la duda arriesgaré al pasillo del tío mafioso y empezaré a caminar por el costado de la fila esperando encontrarme con Fernando que seguramente va a estar guardándome un lugar.
He encontrado a Fernando en segunda fila rodeado de su mujer y las amigas que mueven su cuellos de un lado al otro como si la novia fuese a aparecer colgada de un arnés como una trapecista. Apenas hecho contacto visual con él mediante gestos bruscos y silenciosos me montará un folión gesticular por haber tardado tanto. Le mandaré a la mierda con el pensamiento y enseguida pediré disculpas a uno de los santos que esté allí.
Caminaré hasta la última fila y encontraré lugar en la punta. Por supuesto apenas podré ver entrar a la novia y para sorpresa mía analizaré el vestido y su peinado.
Una vez en el atrio, los novios saludarán a todos sus invitados menos a mí. Ellos en realidad no saben ni a quién saludan, esta costumbre sirve para que los novios miren la cara de gilipollas emperifollados de quienes fuimos invitados sólo a la ceremonia. Durante varios minutos sonreiré buscando la complicidad de los enamorados, pero una avalancha de señoras rollizas y con pamelas parece llevar más prisa que yo y les darán tantos besos como sus caras se los permita. El atrio siempre será un caos; los que ya saludaron se quedarán hablando en la puerta y así es como se entorpecerá la salida. Esto responde a lo largas que son las recepciones, la gente va llegando a medida que logra escapar.
Es increíble que después de cuarenta años de conocer a Fernando todavía haya gente que no conozca. Una vez afuera me presentará a Maru y el novio y a Petri y Borjita, su hijo. Un brote de lucidez me recomendará que no pregunte por el papá de Borjita y que mire al niño con ternura y apenas acaricie su cabeza. No es bueno exagerar el afecto hacia los niños. Los extraños les caen mal y pueden contestar con un plante y un insulto sólo comparable al de un suegro o un jefe. Camino al convite comentamos lo bien que estuvo la ceremonia y en el asiento trasero llevaremos a Petri y al pequeño Borjita que no tenían acople con nadie, Borjita me puteara poniendo sus pies en cualquier lugar del coche menos en el suelo. (Me está dando ganas de preguntar por el padre)
Una vez dentro del salón el hambre no me dejará hablar con nadie y más que la entrada de los novios lo único importante será el momento en que un desfile de camareros se acerque con un sinfin de exquisiteces que no voy a encontrar porque la forma de esos canapés es realmente indescifrable.
Ya ubicados en la mesa cuatro, la cual uno creería encontrar cerca de la principal, resultará ser la más alejada de la cocina y la última en empezar a comer. Entre los comensales estarán los de siempre, amigas de Fernando y un par de novios o maridos. Con ellos siempre me llevo de puta madre pero me ha tocado el otro lado de la mesa, Me voy a perder todas sus conversaciones, juegos y risas a partir de algún vestido o peinado a su parecer ridículo. Cada tanto me van a mirar de lejos y van a hacer un esfuerzo porque participe de la diversión, pero será en vano. No entenderé nada de lo que me digan y para que no se sientan incómodos voy a fingir que es terriblemente gracioso lo que tratan de decirme.
Parar de comer para bailar, parar de bailar para comer y volver a parar de comer para bailar otra vez. De la mesa a la pista y viceversa como si fuera un triatlón pronto llegará lo peor, lo que más odio de los casamientos: PAQUITO EL CHOCOLATERO Nunca entenderé de quien es la feliz idea de ponerlo en todas las bodas.
Con un ridículo sombrero que pondrá en mi cabeza algún gracioso y un par de serpentinas que nunca aprenderé a tirar, me cruzaré, sin avergonzarme, a mi amigo Fernando con un matasuegras gigante en una mano y un casco de vikingo puesto.
La pista está llena de confeti y gorros pisoteados cuando algún genio inaugure la primera conga humana de la noche. Pero no os dejéis engañar. La conga no lo arma el que va primero, la supuesta locomotora, sino quién va detrás. Nadie desparrama tanto carisma como para poder gritar “CONGAAAAAAAAAAA” y lograr que media pista lo tome de la cintura. Por lo general estos tipos van directo al culo de una de las rollizas que estaban saludando en el atrio, la toman por la cintura y a prepararse porque lo que viene es especial. La persona que encabeza la conga es un ser especial. Alguien tocado por alguna varita mágica. Un individuo que la alegría de las fiestas lo toca de manera tal que olvida todo lo que hay a su alrededor y cree que realmente está conduciendo una locomotora. Esa persona es tan feliz que no quiere volver a casa nunca, al punto que desbordado de tanta emoción comienza a dar vueltas tan cerradas que termina involuntariamente apuntando hacia su propia conga. Así se produce un quiebro en la misma y os aseguro que no existe nada más patético que estar haciendo una conga y descubrir de golpe que te separaste de la principal y estás con otros cuatro tarados haciendo una independiente. Ahí uno se siente demasiado gilipollas y deshace la mini conga con cualquier excusa. Te diriges al baño aunque no tengas ganas de hacer pis, al mismo tiempo que la conga original sigue su curso y envidioso deseas con toda tu alma que ese tren se desarme lo antes posible.
Una vez que el primer baile vaya llegando a su fin y que los novios repetidas veces sean peligrosamente volteados por el aire desafiando el “juntos hasta la eternidad” llegará la hora de la tarta, Durante este merecido in pass en la fiesta la gente se horrorizará de lo mucho que está comiendo esa noche y prometerá no comer nada hasta el próximo lunes. Repetidas veces se escucharán sarcásticos comentarios como “¿esa tarta es Light, no?” y buscando consuelo en que se bailó mucho, no se perdonará su ración.

Con los invitados más tranquilos, producto del azúcar corriendo en sus venas llegará el momento del brindis. Encandilados por el flash del fotógrafo que a esa altura de la fiesta atentan contra la desmejorada imagen de los invitados, los novios brindaran con el grupo y volveremos a disfrutar de la más exitosa y repetida música pachanguera. Leonardo Dantes, Los Centellas, María Jesús y su acordeón con su archifamoso BAILE DE LOS PAJARITOS…solo imaginarme esos sobaquillos sudorosos después de tantas horas desplegarlos como abanicos se me pone la piel de pajarito, perdón de gallina, pero es bueno que el AIRE CORRA. Yo seguiré a lo mío, ósea a emborracharme, total, no tengo nadie que me llame la atención, no como a Fernando que su mujer le estará montando un pollo por beber tanto, vendrá Fernando con la firme idea de llevarme a la mesa de solteras y divorciadas, pero mi instinto de autodefensa animal me hará recular y seré dominado por unas ganas incontenibles de estar en mi cama durmiendo. Apretar un botón rojo y estar ahí, boca abajo, dormidísimo con 10 o 12 horas de sueño por delante. Pero lo que queda no se parece en nada a esta ágil solución.
Ya va siendo hora de y irse y La operación retorno será un tanto compleja y deberé atravesar por varios obstáculos. En primer lugar voy a tener que interrumpir una charla o un baile entre Fernando su mujer y unos amigos y sugerir irnos con algún comentario simpático que no delate que estoy borracho o que me tomen por viejo. Lo ensayaré algunos segundos antes en mi cabeza y cuando este frente a ellos diré cualquier estupidez que no tenga sentido, algo como “chicos, el viejito se puso mimoso y hay que llevarlo a la cama”. Mis amigos quedarán petrificados por mi comentario confuso, una mezcla de viejo verde con algo de borracho calentón y un toque de humor del más barato.
Fernando, que me conoce de toda la vida sabrá que mis intenciones son buenas y mientras me pide que vaya buscando nuestros abrigos tratará en vano de justificarme argumentando que estoy recién separado y ahogo mis males en alcohol, (gracias por justificarme AMIGO).
Iremos a despedirnos de los novios que con tono agradable forzado nos dirán:
“¿Ya os vais?” Y claro, son las seis y media de la mañana o ¿queréis que me vaya de luna de miel con vosotros? Esto último no lo digo (de milagro), pero lo pienso. Me intento despedir de Petri y Borjita pero el niño sigue buscando a su padre (y lo que le queda al pobre)
No todas las amigas son guapas como Inmaenculada Inés, perdón, Inmaculada, ni muy simpáticas como para compensar esa carencia. Por lo tanto en el grupo hay solteras. Solteras que irán solas y que hay que llevarlas a sus casas. Solteras que obviamente se quedarán hasta el final de la fiesta buscando su media naranja que parece no haber sido invitada. Esta desilusión será un peligro teniendo en cuenta lo mucho que habrán bebido durante toda la noche porque se casa una amiga o para no pensar en cuándo les tocará a ellas. Fernando me ha pedido por favor que las acerque a su casa, les tendré que repetir por decimonovena vez que las manos van al pan, Las risas de las chicas ayudarán a que no me duerma conduciendo y de una punta de la ciudad a la otra habré llevado a cada una a su casa.
Me he decidido por la más fea, pero más simpática, la dejare la última o si el alcohol me da labia me la llevo al piso...
Cuando logre sacarme el traje, que costará como si fuera un armadura de guerra, la chica estará completamente dormida y una vez que por fin me tire en la cama para dormir por las siguientes diez horas me daré cuenta que olvidé apagar la luz.
Este sábado tengo un casamiento y algo me dice que va a ser idéntico al último que fui. Divertido, muy divertido.

martes, 3 de enero de 2012

A GOLPES CON LA CAMA


Dice mi amigo Fernando que Desde luego, las 8 horas (como media) de sueño se pueden convertir en una odisea para ciertas personas, desde peleas a muerte con las sabanas, hasta golpes con todo tipo de mobiliario. Según el Existen varias situaciones que todos hemos vivido en alguna de nuestras noches, y pone por ejemplo la de pelearse con las sabanas, lo típico que te destapas, te medio despiertas por el frio, y empiezas con los ojos cerrados a buscar la sabana por la cama, pero no está en los laterales, luego sigues buscando por la zona sur, con las piernas, y descubres que esta enroscada en la parte baja de la cama, ¿cómo puede una sabana enroscarse de esa manera?, tras preguntarte eso empiezas a intentar subirla con los pies hasta poder cogerla con las manos, y no hay manera, y al final, muy encabronado tienes que incorporarte y cogerla tu mismo, y después piensas en pedir ayuda y todo para conseguir desliarla....eso de la sabana pasa en el mejor de los casos, hay otras formas más bestias de despertarse durante la noche, como son los castañazos. ¿Quién de vosotros no se a pegado un castañazo de noche? Siempre esta lo típico de caerse de la cama, ¿cuánta gente no se ha caído de la cama alguna vez? eso cabrea bastante, pero bueno, te levantas, (después de haberte acordao de mucha gente y en especial de tu santa madre, ósea la que te pario) y vuelves a la cama, y a la mañana siguiente te levantas riendo. Peor que esto, es comerse la pared, si si, tal cual suena, se calculan muy mal las distancias cuando duermes...suele darse cuando duermes pegado a la pared, que entre sueños estas convencido de que te vas a caer de la cama por la parte que da al exterior, y te giras con todas las ganas para no caerte, y luego resulta que estabas pegao a la pared y te metes el castañazo de tu vida, enciendes la luz muy exaltado y mosqueado le echas una bronca a la pared ( ¿para que no lo vuelva a hacer?), en el mejor de los casos todo queda en un chichón que no se porque, todo el mundo ve al día siguiente, y si la pared tiene gotele.....ya podéis imaginar como acaba la cosa...En otros casos también te puedes abrir la cabeza con la mesita de noche o dejarte los cuernos en el armario cuando te levantas, pero estas ya son más dolorosas, y no son tan divertidas. hago un inciso en el golpe de la mesilla de noche, yo una vez lo recibí triple, me di con el pico de la mesilla se volcó la lámpara que había en ella me dio en la cabeza y me volvi a dar con la mesilla.
Otra de las situaciones que si que son ridículas de verdad, se dan es saltar en la cama, si si, como lo oís, sueñas que te caes y te levantas dando saltos, y luego para colmo miras a ver si te ha visto alguien.....
Y ya, lo más angustioso de todo, es perderse en la cama, una superficie de apenas 2 metros cuadrados puede parecer enorme cuando te pierdes en ella, empiezas a entre liarte en las sabanas, y cuando quieres salir.....te empiezas a asfixiar con el trozo de sabana que te queda en el cuello, no encuentras la salida de ese mini laberinto, te vas chocando con el mobiliario de alrededor de la cama....etc En fin, lo que puede parecer una habitación inocente, puede convertirse en una trampa mortal cuando se está medio dormido y no hay luz. Por eso yo retomando mi infancia duermo en una cama tipo cuna con barrotes